Use sólo el refrigerante especificado en la etiqueta del aire acondicionado.
No introduzca aire o gas en el sistema, excepto el refrigerante específico.
No toque el refrigerante que se filtre durante la instalación o la reparación del artefacto.
Asegúrese de verificar si hay fugas de refrigerante luego de instalar o reparar el aire acondicionado.
El equipo deberá almacenarse de forma que no se produzcan daños mecánicos.