Las aplicaciones que no se hayan añadido al menú Inicio o no estén instaladas en el sistema pueden ejecutarse con el siguiente método:
Pulse el botón [
] y seleccione el menú [Todas las aplicaciones].
Pulse la tecla [
] del teclado o las teclas [Ctrl] + [Esc] para mostrar el menú Inicio.
Cuando aparezca la lista de aplicaciones, seleccione una aplicación y ejecútela.
Para cerrar una aplicación, pulse el botón [
] situado en la parte superior de la pantalla de la aplicación.
Puede eliminar las aplicaciones desde las ventanas dinámicas del menú Inicio o desde el menú [Todas las aplicaciones].
Las aplicaciones de Windows básicas que resultan necesarias no pueden eliminarse.
Pulse el botón [
] para mostrar el menú Inicio.
Pulse la tecla [
] del teclado o las teclas [Ctrl] + [Esc] para mostrar el menú Inicio.
Diríjase a las ventanas dinámicas de aplicaciones del menú Inicio o al menú [Todas las aplicaciones] y haga clic con el botón derecho del ratón en la aplicación que quiera eliminar.
Cuando aparezca el menú emergente, haga clic en [Desinstalar].
Si está eliminando una aplicación del escritorio aparecerá la ventana [Programas y características]. Haga clic con el botón derecho del ratón en la aplicación que quiera eliminar y pulse el botón [Desinstalar/Cambiar].
Cuando se le pida que confirme la eliminación, pulse el botón [Desinstalar] para eliminar la aplicación.
Puede añadir las aplicaciones que utilice con frecuencia al menú Inicio y a la barra de tareas para acceder de una forma rápida y sencilla.
Pulse el botón [
] y seleccione el menú [Todas las aplicaciones].
Haga clic con el botón derecho del ratón en la aplicación de la lista que desee y, a continuación, haga clic en [Anclar a Inicio] o [Anclar a la barra de tareas].
La aplicación seleccionada se añade al menú Inicio o a la barra de tareas.