Enrosque el conector del tubo de suministro al grifo de entrada de agua.

Afloje los 4 tornillo de fijación a.

Retire la placa guía b si el grifo es demasiado grande y no cabe en el adaptador.

Empuje el adaptador sobre el extremo del grifo para que la junta de goma cree una conexión estanca. Apriete los 4 tornillos de fijación.

Empuje el tubo de entrada c verticalmente hacia arriba para que la junta de goma que hay en el interior del tubo se adhiera por completo al grifo y, a continuación, apriételo enroscándolo hacia la derecha.

Desenrosque la placa anular del adaptador d y suelte los 4 tornillo de fijación.

Retire la placa guía e si el grifo es demasiado grande y no cabe en el adaptador.

Empuje el adaptador sobre el extremo del grifo para que la junta de goma cree una conexión estanca. Apriete los 4 tornillos de fijación y la placa del anillo adaptador.

Tire de la placa retenedora del conector f hacia abajo, empuje el tubo de entrada hacia el adaptador y suelte la placa retenedora del conector. Asegúrese de que el adaptador se quede bloqueado en su posición.

Tras conectar el tubo de entrada de agua al grifo de agua, abra este para dejar salir los cuerpos extraños (suciedad, arena, serrín, y etc.) de las tuberías. Deje el agua caer en un cubo y compruebe su temperatura.