Elija un lugar adecuado donde esté seguro y sea fácil de alcanzar.
Fíjelo bien a la pared con los tornillos suministrados.
Deslice el control remoto hacia el interior del soporte.
El control remoto nunca debe quedar expuesto a la luz solar directa.
El transmisor y el receptor de señales deben estar siempre limpios para una correcta comunicación. Utilice un paño suave para limpiarlos.
Si otros aparatos se ven afectados accidentalmente por el control remoto, cámbielos de posición o consulte con su técnico.