Póngase en contacto con un centro de servicio técnico autorizado al instalar o reubicar el aire acondicionado.
Póngase en contacto con el distribuidor, el vendedor, un electricista cualificado o un centro de servicio técnico autorizado para la limpieza o el mantenimiento del aire acondicionado.
No instale, retire o vuelva a instalar la unidad usted mismo (el cliente). La instalación o las reparaciones realizadas por personal no autorizado pueden ser peligrosas para usted y los demás.
Para trabajos eléctricos, póngase en contacto con el distribuidor, el vendedor, un electricista cualificado o un centro de servicio técnico autorizado.
No intente realizar trabajos eléctricos o de conexión a tierra a menos que esté cualificado para ello. Consulte con el distribuidor para llevar a cabo los trabajos eléctricos y de conexión a tierra.
No instale el producto en un soporte de instalación defectuoso.
Asegúrese de que la zona de instalación no se deteriore con el tiempo.
Asegúrese de utilizar solo accesorios fabricados por LG específicamente diseñados para su uso con el equipo y de que los instale un profesional.
Nunca instale la unidad exterior en una base que se pueda mover o en un lugar de donde se pueda caer fácilmente.
No instale la unidad en atmósferas potencialmente explosivas.
No instale el aire acondicionado en un lugar donde se almacenen líquidos o gases inflamables como gasolina, propano o disolvente de pintura.
Instale el panel y la cubierta de la caja de control con seguridad.
Instale una toma eléctrica específica y un disyuntor de fuga a tierra antes de utilizar el aparato.
Utilice un disyuntor y un fusible estándar que se ajusten a la capacidad del aire acondicionado.
No utilice una regleta, un cable alargador o un adaptador con este aparato.
Las conexiones del cableado interior/exterior deben estar bien aseguradas, y el cable debe estar bien tendido para que no haya fuerza que tire de él desde los terminales de conexión. Las conexiones inadecuadas o sueltas pueden generar calor o provocar un incendio.
No conecte el cable de tierra a una tubería de gas, un pararrayos o un cable de tierra telefónico.
Utilice gas no inflamable (nitrógeno) para comprobar que no haya fugas y para depurar el aire; el uso de aire comprimido o gas inflamable podría provocar un incendio o explosión.