No modifique ni prolongue el cable de alimentación. Los arañazos o el pelado del aislamiento de los cables de alimentación pueden provocar un incendio o una descarga eléctrica, por lo que los cables deben ser sustituidos.
Asegúrese de que el cable de alimentación no está sucio, suelto ni roto.
No coloque ningún objeto sobre el cable de alimentación.
Asegúrese de que el cable de alimentación no se pueda arrancar ni dañar durante el funcionamiento.
Nunca toque, maneje ni repare el aire acondicionado con las manos mojadas.
No introduzca las manos ni otros objetos a través de la entrada o salida de aire mientras el aire acondicionado está en uso.
Asegúrese de que nadie, especialmente los niños, se suba a la unidad exterior ni la golpee.
Asegúrese de que solo utiliza las piezas enumeradas en la lista de piezas de recambio. No intente modificar nunca el equipo.
No toque el tubo del refrigerante, el tubo del agua o cualquier pieza interna mientras la unidad esté en funcionamiento o inmediatamente después de su funcionamiento.
No deje sustancias inflamables como gasolina, benceno o diluyentes cerca del aire acondicionado.
No utilice el aire acondicionado por un periodo de tiempo prolongado en un lugar pequeño sin una ventilación adecuada.
Asegúrese de ventilar lo suficiente cuando el aire acondicionado y un aparato de calefacción, como un calefactor, se utilicen simultáneamente.
Existe la posibilidad de una deficiencia de oxígeno.
No bloquee la entrada ni la salida del flujo de aire.
Desconecte el suministro de alimentación si hay ruidos, olores o humo saliendo del aire acondicionado.
Póngase en contacto con un centro de servicio técnico autorizado si el aire acondicionado queda sumergido por las aguas de una inundación.
En caso de fuga de gas (como freón, gas propano o gas LP), ventile el espacio suficientemente antes de volver a utilizar el aire acondicionado.
Detenga el funcionamiento y cierre la ventana durante una tormenta o huracán. Si es posible, retire el producto de la ventana antes de que llegue el huracán.