Antes de descartar un electrodoméstico antiguo, desenchúfelo. Corte el cable directamente detrás del electrodoméstico para evitar que se use.
Deseche todos los materiales de embalaje (como bolsas de plástico y espuma de poliestireno) lejos de los niños. Los materiales de embalaje pueden causar asfixia.
Quite la puerta antes de sacar de servicio o desechar el aparato para evitar el riesgo de que niños o animales pequeños queden atrapados adentro.