Se puede usar una espátula plástica como raspador para quitar los restos o residuos antes de la limpieza del horno o durante el proceso.
Puede resultar de ayuda usar el lado áspero de una esponja que no raye para quitar manchas quemadas mejor que con una esponja blanda o una toalla.
Algunas esponjas que no rayan, como las hechas de espuma de melamina, disponibles en las tiendas locales, también pueden ayudar a mejorar la limpieza.
Lave a menudo con agua tibia jabonosa y una esponja o paño suave. Use solo jabones suaves no abrasivos o un detergente suave. Mantenga limpias las áreas donde la puerta y el marco del horno se tocan al cerrar la puerta.
Limpie bien con un paño limpio. Con el tiempo, las superficies pueden mancharse con salpicaduras de partículas de comida durante la cocción. Esto es normal.
Para la suciedad difícil, hierva una taza de agua en el horno durante 2 o 3 minutos. El vapor ablandará la suciedad. Para deshacerse de los olores del interior del horno, hierva una taza de agua con un poco de jugo de limón o vinagre.
