Para evitar costosos daños relacionados a las lineas de agua, compre e instale mangueras de entrada nuevas al momento de instalar la lavadora.
No apriete extremadamente ni cruce los conectores de las mangueras. Al apretar en extremo o cruzar los conectores se pueden dañar las válvulas o los acoplamientos y esto podría resultar en fugas y daños a la propiedad.
No reutilice mangueras viejas. Utilice únicamente nuevas mangueras al instalar la lavadora. Las mangueras viejas podrían tener fugas o estallar causando una inundación y daño a la propiedad. Contacte al Centro de Información al Cliente de LG para asistencia en la compra de mangueras.
Revise periódicamente las mangueras para detectar rajaduras, fugas y desgaste, y reemplácelas cada cinco años.
No estire intencionalmente las mangueras de agua y asegúrese de que no estén apretadas, aplastadas ni plegadas por otros objetos.
La presión del suministro de agua debe ser de entre 20 psi y 120 psi (138 - 827 kPa). Si la presión del suministro de agua es mayor que 120 psi, se debe instalar una válvula reductora.
El calentador de agua caliente se debe ajustar para que suministre agua a una temperatura de 120 - 135°F (48 - 57°C) a fin de controlar las temperaturas de lavado de manera correcta.
Si su suministro de agua contiene muchos residuos, un filtro completo para agua doméstica podría ayudarle para eliminar los residuos del agua antes de que llegue a las entradas de la lavadora.
No almacene ni instale la lavadora en un sitio sujeto a temperaturas de congelamiento. Esto puede provocar daños a las mangueras de entrada de agua y a los mecanismos internos de la lavadora. Si esta estuvo expuesta a temperaturas de congelamiento antes de su instalación, déjela a temperatura ambiente durante varias horas antes de utilizarla y compruebe que no presente fugas antes de ponerla en funcionamiento.
No utilice mangueras de prevención de inundaciones con dispositivos de cierre automático. Estos podrían activarse durante el llenado y evitar que se llene apropiadamente la lavadora.