Verifique los conectores y los sellos.
Inspeccione el conector roscado de cada manguera y asegúrese de que cada una cuente con un sello de goma a colocado en cada extremo para evitar fugas.
Conecte las mangueras de suministro de agua.
Conecte las mangueras de suministro de agua a las llaves de paso de agua caliente y fría y apriete las conexiones manualmente y luego utilice unas pinzas para apretarlas otros 2/3 de vuelta.
Conecte la manguera azul a la llave de agua fría y la manguera roja a la llave de agua caliente.
Una vez que las mangueras estén conectadas, abra las llaves de agua y enjuague toda sustancia extraña, como suciedad, arena y aserrín. Las sustancias extrañas pueden dañar las entradas de la lavadora y producir fugas.
Drene el agua en una cubeta y verifique la temperatura del agua a fin de asegurarse de haber conectado las mangueras a las llaves de paso correctas.
Fije las mangueras de entrada a la parte posterior de la lavadora.
Fije la manguera de entrada de agua caliente a la entrada de agua caliente de la parte posterior de la lavadora. Fije la manguera de entrada de agua fría a la entrada de agua fría de la parte posterior de la lavadora.
Ajuste los conectores para asegurarlos bien. Abra por completo ambas llaves y verifique que no existan fugas en los dos extremos de las mangueras.