Ajuste la dirección del flujo de aire de manera vertical u horizontal para hacer circular el aire del interior.
Aumente la velocidad del ventilador para enfriar o calentar el aire del interior rápidamente en un breve período.
Apague el electrodoméstico y abra las ventanas con regularidad para ventilar, ya que la calidad del aire de interiores puede deteriorarse si el electrodoméstico se usa por períodos muy largos.
Limpie el filtro de aire cada dos semanas. El polvo y las impurezas acumuladas en el filtro pueden bloquear el flujo de aire o reducir el rendimiento del electrodoméstico.