Evite utilizar o almacenar materiales combustibles cerca o dentro del horno. El papel, el plástico, los guantes para horno, los textiles, los revestimientos de paredes, las cortinas, la gasolina y otros vapores y líquidos inflamables como la grasa o el aceite de cocina son ejemplos de materiales inflamables. Cuando el horno está en uso, ciertas sustancias pueden incendiarse.
Al transportar o desechar el aceite caliente, hágalo con el máximo cuidado.
Lleve puesta ropa apropiada. Evite ponerse ropa suelta o que cuelgue, y que pudiera incendiarse y provocar graves quemaduras si entra en contacto con una superficie caliente.
No seque sus prendas en el horno. Utilice el horno sólo para el propósito especificado.
Si hay un mueble de almacenamiento directamente encima del horno, coloque allí los artículos que se utilicen raramente y que puedan mantenerse con seguridad en un ambiente caliente. En el caso de sustancias volátiles como líquidos inflamables, limpiadores o aerosoles, las temperaturas pueden ser peligrosas.
En los incendios provocados por grasas, no utilice nunca agua. Mantenga la puerta del horno cerrada y apagada en caso de incendio. Si el fuego no se apaga, utilice un extintor o espolvoree bicarbonato de sodio. No eche agua ni harina sobre el fuego. La harina podría ser explosiva y el agua puede expandir un fuego provocado por grasas y causar lesiones personales.