Coloque el horno microondas sobre una superficie plana de más de 85 cm de altura.
La parte frontal del horno debe estar al menos a 8 cm del extremo de la superficie para evitar que se vuelque.
Deje al menos 20 cm desde la parte superior, 20 cm desde los lados y 20 cm desde la parte posterior del horno para disponer de una ventilación adecuada.
Es importante que el aire circule libremente alrededor del horno.
En la parte inferior o en el lateral del horno se encuentra una salida de aire. Si utiliza el horno microondas en un espacio cerrado o encastrado, el flujo de aire para enfriar el producto podría ser deficiente. Esto podría resultar en un menor rendimiento y una vida útil más corta.

Coloque el anillo giratorio dentro del horno y coloque la bandeja de vidrio encima.
Inserte el enchufe de alimentación en una toma de corriente.
No bloquee la toma de corriente para evitar que se dañe el horno.
Asegúrese de que el horno microondas es el único aparato conectado a la toma de corriente.
Si el horno no funciona correctamente, desenchúfelo de la toma de corriente y vuelva a enchufarlo.
No coloque el horno sobre una cocina de gas o eléctrica.
El ajuste del tiempo de cocción debería ser más corto que el de los hornos microondas comunes (700 W, 800 W) debido a la potencia de salida relativamente alta del producto.