Antes de cerrar la puerta, asegúrese de que toda la ropa y los artículos están dentro de la tina y no sobresalen por encima del sello de goma de la puerta. Si la ropa se queda atrapada cuando la puerta se cierra, está podría resultar dañada o provocar daños al sello de la puerta.
Verifique que no hay artículos pequeños, o retírelos si los hubiera, en el caso de que se quedasen atrapados bajo las juntas de la puerta.