El mantenimiento adecuado de su electrodoméstico puede prolongar su vida útil. La parte exterior del electrodoméstico puede limpiarse con agua tibia y un detergente para el hogar suave, no abrasivo. Limpie inmediatamente cualquier derrame con un paño suave y húmedo.
No use alcohol metílico, solventes ni productos similares.
Nunca use limpiadores abrasivos o de lana metálica; pueden dañar la superficie.
Limpie con un paño alrededor de la abertura y el sello de la puerta con un paño suave y húmedo para prevenir la acumulación de pelusa y polvo que podrían dañar el sello de la puerta.
Limpie la ventana con un paño suave humedecido con agua tibia y un detergente para el hogar suave, no abrasivo. Luego seque con un paño.
Se puede limpiar el tambor de acero inoxidable con un limpiador para acero inoxidable convencional según las especificaciones del fabricante. Nunca use limpiadores abrasivos ni de lana metálica; pueden rayar o dañar la superficie.
Limpie la pelusa y el polvo con una aspiradora alrededor de la secadora y debajo de la misma regularmente.
Se deben revisar los conductos de ventilación para verificar que no tengan acumulación de pelusa una vez por mes y se deben limpiar, al menos, una vez por año. Si se percibe una reducción notoria del flujo de aire o del desempeño de secado, revise los conductos de inmediato para verificar que no estén bloqueados ni tengan obstrucciones y contacte a un técnico calificado o a un proveedor de servicios de mantenimiento.