Para garantizar una óptima disponibilidad de la unidad, deben efectuarse una serie de revisiones e inspecciones de la misma y del cableado a intervalos regulares, preferiblemente anualmente. Este mantenimiento deberá llevarlo a cabo su servicio técnico local.
Compruebe siempre si hay fugas de gas (refrigerante) antes de empezar a trabajar en la unidad utilizando el detector de gas (el detector de gas debe ser adecuado para R290).
Si se produce una fuga, cierre todas las cubiertas del producto, notifíquelo al usuario final y al servicio de atención al cliente.
Asegúrese de comprobar que no haya llamas abiertas que estén continuamente activas (por ejemplo: un aparato de gas en funcionamiento) y sin fuentes de ignición (por ejemplo: un calentador eléctrico en funcionamiento) cercanos al producto.
Asegúrese de comprobar que el producto esté almacenado en un área bien ventilada.
Restrinja el acceso a las personas no autorizadas a la zona de seguridad.
Asegúrese de que la presión del agua no es demasiado alta ni demasiado baja.
Compruebe si hay fugas de agua en la tubería de agua.
Compruebe si el intercambiador de calor de la unidad exterior está bloqueado por el polvo o la nieve.
Compruebe si la nieve bloquea la parte frontal o inferior del producto.
Compruebe si el condensado se descarga correctamente desde la unidad exterior.
Compruebe si el desescarche de la unidad exterior funciona correctamente.