No enfríe demasiado la habitación.
Esto no es bueno para la salud y desperdicia electricidad.
Mantenga las persianas o cortinas cerradas.
No deje que la luz solar directa entre en la habitación mientras el aire acondicionado esté en funcionamiento.
Mantenga la temperatura de la habitación uniforme.
Ajuste la dirección del flujo de aire vertical y horizontal para asegurar una temperatura uniforme en la habitación.
Asegúrese de que las puertas y ventanas estén bien cerradas.
Procure no abrir puertas ni ventanas para mantener el aire fresco en la habitación.
Limpie el filtro de aire con frecuencia.
Las obstrucciones en el filtro de aire reducen el flujo de aire y disminuyen la eficacia de enfriamiento y deshumidificación. Límpielo al menos cada dos semanas.
Ventile la habitación de vez en cuando.
Dado que las ventanas se mantienen cerradas, es recomendable abrirlas de vez en cuando para ventilar la habitación.