Verifique los conectores y los sellos. Inspeccione el conector roscado de cada manguera y asegúrese de que cada una cuente con un sello de goma a colocado en cada extremo para evitar fugas.

Conecte las mangueras de suministro de agua.
Conecte las mangueras de suministro de agua a las llaves de paso de agua caliente y fría y apriete las conexiones manualmente y luego utilice unas pinzas para apretarlas otros 2/3 de vuelta.
Conecte la manguera azul a la llave de agua fría y la manguera roja a la llave de agua caliente.

Enjuague las mangueras de entrada.
Una vez que las mangueras estén conectadas, abra las llaves de agua y enjuague toda sustancia extraña, como suciedad, arena y aserrín. Las sustancias extrañas pueden dañar las entradas de la lavadora y producir fugas.
Drene el agua en una cubeta y verifique la temperatura del agua a fin de asegurarse de haber conectado las mangueras a las llaves de paso correctas.

Fije las mangueras de entrada a la parte posterior de la lavadora.
Fije la manguera de entrada de agua caliente a la entrada de agua caliente de la parte posterior de la lavadora. Fije la manguera de entrada de agua fría a la entrada de agua fría de la parte posterior de la lavadora.
Ajuste los conectores para asegurarlos bien. Abra por completo ambas llaves y verifique que no existan fugas en los dos extremos de las mangueras.

No apriete demasiado las mangueras. De lo contrario, se pueden dañar las válvulas y ocasionar fugas y daños a la propiedad.
Abra las llaves de paso para verificar que no haya fugas.
Si hay fugas de agua, vuelva a revisar los pasos 1 a 4.
Para su seguridad y para prolongar la vida útil del producto, use solo componentes autorizados. El fabricante no se hace responsable del mal funcionamiento del producto o de accidentes provocados por el uso de piezas no autorizadas adquiridas por separado.
Use mangueras nuevas cuando conecte la lavadora al suministro de agua. No reutilice mangueras viejas.
LG recomienda el uso de mangueras LG. Cualquier fuga o daño a la propiedad de la lavadora causado por una instalación incorrecta o por el uso de mangueras que no sean de LG no está cubierto por los términos de la garantía de LG y es responsabilidad exclusiva del cliente y/o del instalador.
Revise periódicamente las mangueras para detectar rajaduras, fugas y desgaste, y reemplácelas cada cinco años.
No estire las mangueras de agua intencionalmente y asegúrese de que no estén aplastadas por otros objetos.
La presión del suministro de agua debe ser de entre 20 psi y 120 psi (138– 827 kPa). Si la presión del suministro de agua es mayor que 120 psi, se debe instalar una válvula reductora.
Para proporcionar los mejores resultados de lavado, la temperatura del agua caliente debe fijarse a 120-135 °F (48-57 °C) y la del agua fría, a 60 °F (15 °C).