Siga las normas de la región o país correspondiente para manipular el refrigerante y el aire acondicionado y para desmontar el aire acondicionado.
Use sólo el refrigerante especificado en la etiqueta del aire acondicionado.
No introduzca aire o gas en el sistema, excepto el refrigerante específico.
No toque el refrigerante que se filtre durante la instalación o la reparación del artefacto.
Si el gas refrigerante se escapa durante la instalación, ventile el área inmediatamente.
Asegúrese de verificar si hay fugas de refrigerante luego de instalar o reparar el producto.
En caso de fuga de refrigerante, consulte al distribuidor. Cuando el acondicionador de aire vaya a instalarse en una habitación pequeña, es necesario tomar las medidas adecuadas para que la cantidad de refrigerante que se filtre no supere la concentración límite aunque se produzcan fugas. Si las fugas de refrigerante superan el nivel de concentración límite, puede producirse un accidente por deficiencia de oxígeno.
El equipo no fijado deberá almacenarse en una zona en la que el tamaño de la habitación se corresponda con la superficie de la habitación especificada para el funcionamiento.
Los conductos conectados al equipo no deben contener una fuente de ignición potencial.
Toda persona que trabaje o intervenga en un circuito de refrigerante deberá estar en posesión de un certificado válido de una autoridad de evaluación acreditada por la industria, que autorice su competencia para manipular refrigerantes de forma segura de acuerdo con una especificación de evaluación reconocida por la industria.
El mantenimiento sólo se realizará según las recomendaciones del fabricante del equipo. El mantenimiento y las reparaciones que requieran la asistencia de otro personal cualificado se llevarán a cabo bajo la supervisión de la persona competente en el uso de refrigerantes inflamables.
Mantenga las aberturas de ventilación necesarias libres de obstrucciones.
El equipo debe permanecer en una habitación en la que hayan llamas abiertas continuamente (por ejemplo, las de un equipo que funcione con gas) y fuentes de ignición (por ejemplo, un calefactor que funcione con electricidad).
El equipo debe permanecer en una habitación en la que no hayan llamas abiertas continuamente (por ejemplo, las de un equipo que funcione con gas) y otras fuentes de ignición potenciales (por ejemplo, un calefactor que funcione con electricidad).
El equipo deberá almacenarse de forma que no se produzcan daños mecánicos.